miércoles, 16 de enero de 2008

El Gran Fraude de Genomma Lab

Voy a salirme de la temática habitual de este weblog para contarles de una situación que me viene molestando desde hace rato: la publicidad y productos de Genomma Lab. Si eres mexicano, estoy seguro que reconoces las campañas: Asepxia, M Force, Goicochea, etc, etc. Son reconocibles no precisamente porque sean creativas o tengan algo en especial, sino porque las repiten a todas horas, aún en horario estelar.

México tiene un sistema de aprobación de medicamentos similar al de Estados Unidos: llega un laboratorio, solicita ingresar un medicamento al mercado nacional, presenta pruebas clínicas (que llevan varios años y en promedio cuestan $802 millones de dólares en investigación y desarrollo), la Secretaría de Salud las revisa, hace unas pruebas sencillas de validación y posteriormente se introduce al mercado el nuevo medicamento. La barrera de entrada a los fármacos es inmensa, por la cantidad de recursos y tiempo que cuesta poner nuevos medicamentos en el mercado, por eso siempre escuchas los mismos nombres: GSK, Astra-Zeneca, Elly-Lilly. Los vecinos del norte le llaman a esta industria Big Pharma, y aunque tiene su buena dosis de vicios corporativos, el Big Pharma no es nada comparado con las andanzas de Genomma Lab.

Genomma Lab aprovecha un hueco legal en la legislación de salud mexicana: un suplemento alimenticio, cosmético, o producto higiénico no necesita hacer estudios clínicos, siempre y cuando no contenga alguna substancia nociva. Así, Genomma Lab gasta millones para anunciar sus suplementos como si fuesen medicinas, inclusive las vende solamente en farmacias para hacerlas parecer más legítimas, pero en realidad podrían vender su producto en la tiendita de la esquina.

En resumen: lo que no se gastan en investigación y desarrollo, lo gastan saturando la televisión de publicidad engañosa. Este artículo de Imagen Méidca resume el fenómeno en una sola cita:

"[Las empresas como Genomma Lab] pagaban una multa de 500 mil pesos [$47,000 USD] cuando llegaban a gastar hasta siete millones [$650,000 USD] diarios de publicidad.

Ahí está el meollo del asunto: en la publicidad de pseudo-medicamentos, resulta más rentable pagar las multas por publicidad engañosa que dejar de mentir.

A continuación les presento algunos productos de Genomma, las referencias de lo que afirmo lo pueden encontrar en los enlaces de las medicinas, que van a dar al Nationail Institutes of Health, el equivalente a la Secretaría de Salud en Estados Unidos.

Genoprazol

Genoprazol Sustancia activa: Omeprazol
Anuncio en YouTube

Uno de los grandes mitos de la medicina es que el picante y la comida agresiva con el estómago provoca úlceras y gastritis. La realidad es mucho más interesante.

En los ochentas, Barry Marshal, un gastroenterólogo australiano, encontró que la causa de la gastritis no era el estrés, ni ciertos tipos de comida (como se pensaba en la época) sino que se debía a una bacteria que vive en la boca del estómago llamada h. pylori. El h. pylori carcome el revestimento mucoso de la boca del estómago, provocando úlceras, que son las que duelen cuando comes picante. El chile, en una persona sana, es completamente inofensivo (díganmelo a mí, fan del habanero).

El problema es que su descubrimiento fue recibido con burlas por parte de sus colegas: según ellos no había manera de que una bacteria pudiera sobrevivir la acidez de la boca del estómago. Frustrado, tomó una caja petri con cultivos del h. pylori y lo bebio de a fondo tal cual lo hace su servidor con copas de whisky.

Poco tiempo después, el anteriormente sano Barry Marshal desarrollaría úlceras gástricas, y así le comprobó a sus colegas escépticos el verdadero origen de la gastritis. Pero no se sientan mal por él, en el 2005 ganó el premio Nóbel de Medicina por esta investigación, y ya no padece gastritis gracias a su propia investigación.

Ahora, regresando al Genoprazol. Este medicamento se usa en conjunto con atibióticos para curar la gastritis. El Omeprazol (la sustancia activa) lo único que hace es reducir la acidez mientras los antibióticos hacen su trabajo. Cuando reduces la acidez, permites que la capa mucosa se recontruya, pero no estás atacando el origen del problema. Eventualmente vas a sentir ardor de nuevo porque la bacteria sigue allí. Pero claro, Genomma Lab jamás te va a decir eso porque así serás consumidor de por vida de su producto.

M Force

m-forceSustancia activa: Gingko Biloba, y Panax Ginseng
Anuncio en YouTube

Anunciado como un producto para mejorar el desempeño sexual, este producto más bien contiene substancias benéficas para la memoria. Extraña elección. Respecto a la efectividad del Ginko Biloba en el desempeño sexual, el NIH dice:

Se ha usado y estudiado el ginkgo para el tratamiento de la disfunción sexual en hombres y mujeres. En general, los estudios son pequeños y no están bien diseñados. Se necesita más investigación antes de emitir una recomendación.

Y respecto al Panax Ginseng:

[...] agrandamiento del pecho (reportado en hombres), dificultad para desarrollar o mantener la erección o incremento de la “sensibilidad sexual”.

Irónico que un suplemento supuestamente orientado al desempeño sexual pueda causar disfunción eréctil. Para ser justos, los organismos gubernamentales listan cualquier efecto secundario por muy raro que sea. La aspirina dice que puede causar nauseas o vómito.

Asepxia

m-forceIngredientes: Arctium Lappa y Equinacea Purpurea
Comercial en YouTube

La actriz Dominika Paleta presenta el comercial, y dice:

Estaba viendo en internet [uy grandes referencias!] que existen dos ingredientes 100% naturales que actúan con este problema: el Arctium Lappa, y la Equinacea Purpurea. En México sólo los podrás en este producto: Asepxia.

Dominika, siento decepcionarte, pero el Arctium Lappa crece en los terrenos baldíos detrás de mi casa, y la Equinacea Purpurea es endémica de Estados Unidos y México también.

De cualquier manera, el NIH lista a la Echinacea como inútil, y el Arctium Lappa en realidad es una hierba bastante popular, mejor conocida como Bardana. Sólo usaron el nombre científico despistar. Como si le hubieran echado Chamaemelum nobile (manzanilla).

Pero no hagas caso de lo que te estoy diciendo, yo también "lo estaba viendo en internet".

Conclusión

Bien, pues la conclusión obvia sería que el gobierno debería intervenir en este problema. Pero no voy a llegar a esa conclusión, porque jamás debió de haber sucedido en primer lugar. En el 2004 intentaron entrar a España, pero su legislación sanitaria es demasiado estricta (irónico que uno de los contras mencionados en mi reseña de Madrid los haya salvado de estos malditos parásitos). Pero cuidado, porque están entrando a centro y sudamérica.

Lo más triste es el silencio de los medios. Sólo pude encontrar tres artículos serios respecto a Genomma Lab, todos del 2005. Después de eso encuentras puros comunicados de prensa irrelevantes:

Y si revisas Yahoo answers, encuentras que a la gente generalmente no le funciona (el efecto placebo siempre es significativo).

Así que pongo mi granito de arena, y como algunos otros blogs ya lo hicieron, denuncio a este "laboratorio" (sí, así entrecomillado).


Visto en: http://blog.duopixel.com




2 comentarios:

Alfredo Naufal dijo...

Gracias por toda la información; solo agrego algo que puede ser importante. Genoma Lab es empresa del Grupo Televisa; así que de teatreros y mentirosos, nadie les gana; tienen en los noticieros a "médicos y médicas especialistas" que "orientan" al público con su "Información que sirve". Y al ser empresa de Televisa, pues la publicidad no representa un costo, sino una inversión muy lucrativa.

Saludos

Alex Mac dijo...

Desgraciadamente, la cantidad de impactos en las mentes debiles a través de estos medios de comunicación masivos, es de millones de hits diarios.
La gente ignorante y que repite los patrones dictados por la TV, es demasiada.
Y es por eso que esto es un negocio redituable para esta gente sin escrúpulos.

Cualquiera puede vender orines enlatados y decir que es la medicina universal para todo mal.

La verdad es que si generan mucho dinero, pero en realidad creo no aporta nada a la salud general de la población.